Paint ball
¡Ha sido dura la batalla!
Un día no muy afortunado (me refiero al tiempo), para hacer deporte al aire libre. No importa.
Enfundados en los buzos de camuflaje, los dos equipos se dirigen al campo de batalla. Se define la estrategia. A la orden del silbato ambos frentes comienzan su avance entre árboles, tojos y todo tipo de maleza. Intentan protegerse, pero no pueden dejar de avanzar si quieren consegir ver cumplida su misión. Bolas de pintura llueven de todas partes e impactan sobre cada uno de ellos. ¡Heridooooooo!, casi no ha terminado de decirlo y ya tiene que deponer las armas: ¡le han matado!
Y es que no es tan fácil estar a cubierto cuando el enemigo está disperso por los flancos y ataca desde todas las perspectivas.
Empapados por la lluvia, cansados por el derroche de adrenalina y con unas cuantas heridas de guerra para no olvidar el encuentro, los equipos vuelven a terreno neutral para comentar la experiencia.
Interesante... muy interesante!