ah, pero ¿tengo casa?

sabado 28 novembro 2009

Desde hace algún tiempo, apenas si piso "miña casiña, meu lar", y la verdad es que ya me empieza a urgir disponer de algún tiempo para coser botones, colgar cuadros, o simplemente "pasmar" tirada en mi butaca. 

Lo malo es que cuando llego, rápidamente encuentro una excusa para salir de nuevo. No sé, quizás es que no la acabo de sentir como un hogar porque todavía no he aprendido a vivir sola. Tal vez sea eso, o tal vez sea que mi espíritu inquieto necesita su dosis de actividad y hacer muchas cosas para calmarlo.
 
También hay otra posibilidad: que yo no sea capaz de asumir que también es necesario parase de vez en cuando y que no pasa nada por ello. En el fondo es como si me sintiese culpable de no hacer cosas productivas.

En cualquier caso, sí sé que con esa actitud, la productividad disminuye y que al final, por no asumir con tranquilidad que parar un momento es bueno, 
                             
                                     se pierde mucho, muchísimo más tiempo.